Fotonimalia nace de una vida entera rodeada de animales. De los que estuvieron cuando era niña, de los que crecieron conmigo y de los que hoy siguen formando parte de mi día a día. Todos ellos me enseñaron a querer de una forma distinta, más sencilla y más honesta.
Podría deciros el nombre de cada uno de ellos, de dónde venían, cómo eran, qué les hacía únicos… porque cada uno llegó en una etapa distinta, desde mi infancia hasta hoy, y todos dejaron una huella imborrable en mi corazón. No fueron solo mascotas: fueron compañeros, maestros y parte de mi historia.
Los animales forman parte de nuestra familia y de nuestro día a día. El vínculo que creamos con ellos es difícil de explicar con palabras: son leales, amorosos, divertidos y, muchas veces, quienes mejor nos entienden sin necesidad de hablar. Están en los momentos importantes, en los buenos y también en los difíciles, y nos enseñan a querer de una forma pura y sincera.
Fotonimalia nace precisamente de esa conexión. De la necesidad de conservar su esencia, su mirada y su personalidad más allá del paso del tiempo. Porque sus vidas, aunque llenas de amor, son más cortas que las nuestras, y la fotografía tiene el poder de detener esos instantes y convertirlos en recuerdos eternos.
Cada sesión no es solo una sesión de fotos: es una forma de rendir homenaje a ese vínculo único que existe entre las personas y sus animales. Mi objetivo no es solo hacer imágenes bonitas, sino capturar quiénes son realmente, tal y como los veis vosotros cada día.
Fotonimalia surge de la necesitad de una palabra que representara lo que soy: alguien que no entiende la vida sin animales y que encontró en la fotografía la forma de conservar todo lo que ellos nos regalan.
fotografia-perros-lleida
Back to Top